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Rosas negras (1) {Definitiva}

por Linact92
domingo, 16 de noviembre del 2008 a las 20:39
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¿Qué sentirías si un día descubrieses que en tu cabeza sólo quedan vagas imágenes que carecen de sentido?
Es difícil de explicar con palabras lo que pude sentir en aquel momento, cuando me pareció desvanecerse el mundo, cuando veía cómo mis recuerdos dejaban de fluir dentro de mí y pasé a sentirme vacía...

Fue más allá de la medianoche del 16 de noviembre, cuando yo no tenía más que 20 años. Estábamos un grupo de amigos en una casa alquilada en Sierra Nevada.
Era nuestra primera noche allí y quedamos asombrados al entrar y ver cómo la oscuridad era casi total. Los cristales estaban empañados sin poder verse nada tras ellos, la humedad se olía en el ambiente, el polvo rozaba nuestras gargantas y las tablas de madera del suelo crujían con cada uno de nuestros pasos.
Todo lo demás, silencio.
Buscamos interruptores cercanos a las puertas, pero como yo había imaginado al instante de abrir la puerta, no había electricidad. Sin más que un pellizco cogido en el pecho y una cerilla encendida, nos adentramos en aquella vieja casa de madera.
Al entrar en nuestras habitaciones nos percatamos de un detalle un tanto extraño: rosas negras. Las había a modo de adorno encima de la cama de cada uno de nosotros. Fruncí el ceño.
-¿Rosas negras...?
Ignorando mi comentario continuamos deshaciendo las maletas y nos hicimos algo de cena. Charlábamos, reíamos... pero nadie mencionó aquello que tanto me llamó la atención.
Intenté no pensar en eso, y concentré todos mis sentidos en la conversación. Estaban recordando momentos pasados: profesores, compañeros, risas, peleas...
Al rato se fueron a dormir Vanesa y Jesús. El resto permanecimos en silencio mientras chirriaban las escaleras cuando subían escalón a escalón. Nos mirábamos todos sin razón alguna y
continuamos con lo nuestro.
Pasaron las 2 de la mañana y Miriam, Israel, Isa y Pablo decidieron acostarse.
Yo, sin gana alguna de subir aquellas escaleras y meterme en un nudo de sábanas y mantas, me quedé en el polvoriento sillón rojo, mirando al frente, observando las manillas de un reloj de cuco que estaba al fondo de todo el salón.
Finalmente, y con la mirada perdida, mi cabeza comenzó a trabajar. Rosas negras sobrevolaban mi mente. Negras... Negras como la noche más oscura que haya vivido la Tierra. Desplacé mi vista, ahora con la ventana como objetivo.
-¿Aire?
Pensé. Por algún lado entraba aire.
Una brisa acariciaba mi cara desde otra ventana tras la escalera.
Fui e intenté cerrarla varias veces, pero ya era imposible: en uno de mis intentos por acabar con ese airecillo que rondaba el salón, rompí el cristal.
Cogí un martillo y clavos, suspiré para mis adentros y sin más remedio me dirigí hacia la puerta. Puse mi mano sobre el picaporte temblorosamente, y con miedo lo giré.
Abrí la puerta y esperé unos segundos antes de salir al oscuro escenario. Solo se oía mi respiración. Tras esos instantes, me dispuse a andar por lo que parecía un camino de tablas que estaba pegado a la casa hasta llegar a la dichosa ventana, culpable de mi salida a deshoras. Finalmente, con tablas de madera seca, los clavos y el martillo, tapé el hueco de la ventana y me giré para volver a la puerta.
A mi alrededor había rosales, éstos con rosas idénticas a las que adornaban la casa. Pétalos carnosos, negros. Tallo con escasas espinas.
Atraída por la belleza de dichas plantas, cogí una y entré en la casa. No quería perder ni un minuto más ahí afuera.
Una vez dentro, me senté de nuevo en el polvoriento sofá rojo, observando la rosa y dejando pasar el tiempo a su antojo. Los minutos pasaban y yo estaba hipnotizada por aquel ser, que sangraba por el tallo.
Al fin, reaccioné gracias al cosquilleo que me produjo el líquido rojizo que fluía por mi mano y me dirigí a la cocina para coger un jarrón y meterla en agua. Así al menos no mancharía toda la casa. En el momento que el tallo rozó el agua, ésta se volvió roja y me sirvió para estar atenta a lo que estaba haciendo de una vez.

 

[...]

De corazón a corazón

por Linact92
viernes, 19 de septiembre del 2008 a las 15:33
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Ayer mismo un amigo me estuvo comentando lo cansado que estaba de este mundo. Para ser exacta: de la frialdad de este mundo.

Dinero, armas,  muerte, atentados, "peces gordos", desigualdad, apariencia, ser mejor que, oscuridad....  Estas palabras intentan exterminar otras muchas..: amor, palabra, corazón, ser uno mismo, vida, luz, sueños, razón, magia...

Diariamente veo como la gran masa de sociedad se traga sus sueños y los encierra en sus entrañas. Se desvanecen y quedan en el olvido.
Paseando escucho a menudo madres o padres riéndose entre ellos mientras cuentan algo que les dijeron sus hijos y que fulminan con la frase: "¡Cosas de niños!". Y los niños que están cerca se acostumbran a que son cosas de niños y cuando crecen consideran que algo tan maravilloso como lo es soñar debe desaparecer de sus vidas: Entran en el mundo de los adultos, en un juego de desconfianza y estrategia para ganar mas dinero y derribar al mas débil.

Ayer, pensando en una conversación que tuve con otro amigo me asomé por una rendija de mi ventana, desde donde salía un débil rayito de luz de la Luna de entre tantísima oscuridad. Entonces, estuve segura de que ese rayito de luz podrían ser las personas que con la palabra y la razón quieren mejorar este mundo. Supe que era el momento de unirme a luchar por lo que Andrew y Alex ya habían empezado: Una revolución.

Me conformo con que esto lo lea una sola persona que comparta el luchar por un mundo que no sea gris, un mundo en el que no encendamos la televisión y lo primero que salga en las noticias sea un maltrato o un asesinato. Un mundo en el que predomine el diálogo frente a las armas. Un mundo en el que se ría y no se llore de desesperación. Es el momento de actuar por un mundo mejor, no puedo soportar mirar a un lado o a otro y ver maldad y ganas ser mejor que nadie.

¿Cómo actuar..? Fácil... En la vida cotidiana pasan miles de cosas con las que no estamos de acuerdo y a las que no ponemos remedio.

Empecemos desde abajo... Corred la voz...
...De corazón a corazón...

Atada de manos y pies...

por Linact92
sábado, 23 de agosto del 2008 a las 14:15
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¿Cómo sentirse tras descubrir algo y no poder hacer nada?
Desde ayer estoy maniatada por unos asuntos... ¡Estúpidos asuntos! Secretos, palabras inseguras... Pero todo lleva a una cruel realidad. Me gustaria acabar con esto, actuar, hablar con quien hay que hablar. Pero me es imposible. Demasiadas cosas dependen de que yo hable.

Pronto no aguantaré más, y tendre que decidir entre una amistad y una verdad cruel o satisfactoria. No sé si me explico, pero aún hoy mi corazon tiembla desde hace algunos dias, y al hablar del tema con la unica persona que puedo me tiembla el cuerpo.

No puedo hacer nada, aún. Y no sé cuanto tempo aguantaré cayando, sin desatarme las manos...

Tu verdad...¿la realidad?

por Linact92
domingo, 08 de junio del 2008 a las 21:28
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"Quizá tu verdad es lo que quieres ver...

...mientras que lo que no quieres ver es la realidad"

Yo nací en el 92

por Linact92
domingo, 13 de abril del 2008 a las 20:44
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((Atodos los de la generacion entre 1980 y 1992))

El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación, los 80, de todos aquellos que nacimos en los 80 (un par de años arriba, años abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las olimpiadas del 92. Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.
Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos "bodrios" como: Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir, que gustaron en su momento. (vuélvelas a ver, verás que chasco).

'Lloramos' con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía y con las putadas de la Señorita Rottenmayer.
Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes. Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida;
Nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años. Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando teniamos consciencia de lo que era repetir curso, los últimos en hacer BUP y COU y los pioneros de la E.S.O.
Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta tirarnos del trabajo...

Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria;
 Los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN no bases fuera, sin saber muy bien que significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre y de otro más cercano, el 11 de marzo.
Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.
Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema 'el panadero farlopero'.Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con ganas "abuelito dime tu...,Los mundos de Yupi y las pesetas rubias.
Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida. Comíamos Phosquitos y los Tigretones (que eran lo mejor), aunque aquello que empezaba (llamado boyicao)no estaba del todo mal.
Somos la generación del 'El coche fantástico','Oliver y Benjí... La generación que se cansó de ver la mamá chichos. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial.
La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones. La última generación de las litronas y los porros, ¡¡y qué coño!!, la última generación cuerda que ha habido. Esto está dedicado a las personas que nacieron entre 1980 y 1992. Y bueno...¡la verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia! Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos.
Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles.
Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los "culpables".
Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina y unos puntos y al día siguiente todos contentos.

Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ¡¡ruedas!! Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.
Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente (o los más afortunados con Orión).
Y ligábamos con l@s niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte, no en un Chat. Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaba un guantazo o un zapatillazo y te callabas.
Tuvimos libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.

¿¿Tú eres uno de ellos?? ¡Enhorabuena! Pasa el link ( http://linact92.obolog.com )o a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, antes de que todos estos niñatos que hay ahora que se creen algo y que no tienen respeto ni educación a nadie destrocen el mundo en el que vivimos.

¡GRACIAS! Un saludo a todos! Cuidaros y que os vaya bien!!

Irene en el mundo de Elena(7)

por Linact92
lunes, 07 de abril del 2008 a las 21:41

-¿Recuerdas la leyenda que te contaba tu hermana cuando erais niñas?

-Sí. ¿Pero eso que tiene que ver?- dijo extrañada.

-Jajaja- Rió el anciano, que luego levantó un poco sus grandes y pobladas cejas- Mucho Irene.-Dijo más tranquilo.- A ver... ¿como empezaba? Ah, sí..."Cuenta la leyenda que en las noches en las que la Luna desea estar nueva muchos seres reinan el oscuro bosque de Vowort, donde  todos callan y sólo valientes entran en él para después ser invadidos por puro misterio del que no quieren volver..." ¿Recuerdas como terminaba?-

-Claro- Irene estaba asombrada. No esperaba que Arón supiera esa leyenda. Entonces, continuó: -"Todos observan su alrededor y miran el mayor lucero del cielo rodeado de estrellas esperando respuestas que no existen. Dicen que el bosque busca a una criatura que se encuentra fuera de él,  que cuando la encuentre las dudas se desvanecerán y será como si el mal mundo que le rodea no hubiera existido. En la parte más oscura, en el corazón del bosque, hay un anciano ser, el más viejo de todos, que hablará con la criatura ya encontrada por la silueta perteneciente al alma más importante de este lugar, representada en una niña pequeña. Entonces, sólo entonces, el miedo que acecha desaparecerá y todos caerán en un profundo sueño del que no querrán volver."

 

-Bien, bien- Arón reía contento- Veo que la recuerdas muy bien-Terminó de decir satisfecho.

-¿Bien qué?- Irene seguía sin comprender.

-Que me alegra que la recuerdes. Verás... La historia que empezó a contarte mi hija, va relacionada con la leyenda. Cuando te dijo que yo estaba en esa estrella, significaba que estoy en otro lugar, en el lugar de mis sueños. En la leyenda apareces tú, que eres la criatura a la que busco, ya que este mundo lo creamos entre tú y yo mientras mirábamos la luna en aquel puente. Y aparece mi hija como lo más importante y puro, que representa el misticismo de lo soñador y que hace que hace posible nuestro encuentro.-

Irene estaba quieta, de pie, mirando hacia la rama en la que se encontraban el anciano y la niña. Bajó su mirada unos instantes, mirando el húmedo suelo. No podía creer nada de lo que estaba sucediendo. Y empezó a comprender...

-Eso significa... ¿que he llegado a la Luna...?

-Significa pues, que has cumplido el sueño de vivir en el mundo que creabas mientras mirabas la luna. ¿No querrás dejar de verla, verdad?- Dijo risueño Arón, que estaba en una roca frente a Irene.

 

-¿Otra vez en tu mundo Elena?- Dijo la profesora, dando unos golpecitos en la mesa de la alumna.

-¿Ehn...?- Dijo aún sin reaccionar. Entonces vio al resto de su clase, unos distraídos mirando al cuaderno, otras con su vista fijada en la profesora de lengua y atentos a lo que estaba explicando, y otros se limitaban a observar a Elena.

-Es la última vez que te llamo la atención- Anunció Carmen, sin alterarse lo más mínimo.- A ver Elena, ¿qué es lo último que me oíste decir?

-Que había un concurso de escritura, profesora.-Contestó ya en el mundo real

-¿Nada más? A ver... Está bien, lo voy a repetir. Pero ya que has estado un buen rato Dios sabe donde, esta vez sólo lo resumiré ¿vale? Espero que esta vez estés atenta.- La profesora de lengua empezó a contar el resumen de la hoja que había leído mientras Elena había estado en un mundo paralelo:

-Como he leído anteriormente, La Fundación de Cultura Andaluza ha organizado para alumnos de 4º de Eso y 1º y 2º de Bachillerato un concurso de relato corto, en el que se presentarán historias inéditas. La extensión del relato será de entre 5 y 10 folios por una sola cara...-

Suena la campana del instituto y os alumnos salen de las clases para irse a casa. Elena, inquieta, no se quita de la cabeza el concurso y cuando llega a casa, empieza a escribir:

"Caen...-Decía Irene-Caen..."  

Irene en el mundo de Elena(6)

por Linact92
sábado, 29 de marzo del 2008 a las 14:02

Henar habló una vez más.

-En el puente te he visto llorar, reír, pensar... Siempre sola y mirando el cielo, las estrellas o la Luna.- Sonrió. Irene la miró con incomprensión sin saber el por qué de su sonrisa. Entonces continuó hablando con clara intención de contestarle su duda. - ¡Eso te une a nuestro mundo! Sin saberlo, nunca has estado en el puente sola. Los seres que habitan aquí han estado a tu alrededor, observándote.- Terminó de decir.

Se produjo un profundo silencio. Irene estaba ensimismada pensando en lo que le había ocurrido. Era todo tan extraño... Era como si todo lo que imaginaba cada noche en el puente hubiera existido sin darse cuenta. Un lugar donde habitaban toda clase de seres que observaban el mundo exterior al bosque. Que la observaban a ella.

Mientras tanto, Henar la miraba desde la rama más baja de un árbol. Su vestido de seda dejaba entrever la silueta de sus pequeñas piernas y las rasgaduras permitían ver alguna parte de las rodillas. A su lado, había un ser viejo con melena y barba cana y entre larga. En su cara y sus tobillos tenía unas manchas verdes. Llevaba puesto un pantalón y una camisa verdes como la hierba del bosque, igualmente rasgados y sucios como el vestido de la niña. También llevaba un gorrito puntiagudo marrón que seguramente tapaba la calva que pensó Irene que tendría en la cabeza. Entonces recordó la historia que le empezó a contar Henar, y supuso que preguntar por ella no sería mala idea.

- ¿Y la historia que me contaste en el puente?

- ¿La de mi padre?- Preguntó mirando al ser que tenía a su lado.

-Sí, esa misma. Entré en el bosque para buscarte y saber la historia entera.- Una hoja cayó y se le quedó en la mejilla a Irene. Ésta se la apartó. -Termina de contármela...

-Vale.- Henar adquirió de nuevo el tono ingenuo e infantil con el que la había conocido Irene.- Pero no te la voy a contar yo. Sino... Mi padre.-A Irene le dio un vuelco el corazón al saber que el padre de la chiquilla era aquel anciano ser semihumano.- Aunque creo que descubrirás el final tu sola.-Terminó de decir. Y entonces intervino el anciano, al que llamaban Arón.

Irene en el mundo de Elena(5)

por Linact92
domingo, 23 de marzo del 2008 a las 21:27

 Ella la siguió en silencio. No fueron muy lejos: Sólo andaron hasta atravesar el  río por otro puente idéntico al anterior. Ambas se sentaron y la niña continuó hablando:

-Estás en el bosque de Vowort. Me llamo Henar y estás rodeada de un mundo en el que reina la paz, la magia y los seres que en el bosque habitan. Suelen observar el bosque que les rodea en silencio, y yo soy quien les transmite cómo está el mundo fuera de aquí... Yo soy quien les cuenta que el mundo ya no cree en la magia, que los niños han olvidado lo que era su mundo imaginario, que ya la gente no tiene sueños que seguir y hacen las cosas sin inquietarles el por qué, que ya el mundo sonríe por cumplir y no porque realmente hay algo que les hace feliz, que los jóvenes dejan los juegos de niños porque creen que son demasiado mayores para jugar y donde se piensa que los sueños son cosas de personas infantiles, donde la apariencia está por encima de la verdad...-

Henar hablaba muy seria y su cara tenía un aspecto triste y asombrosamente serio. Por primera vez, fue ella quien bajó la mirada al suelo y no Irene, que con su mano la cogió de la barbilla y le levantó ligeramente la cara.

-No estés triste.- Dijo sujetando la pequeña cara de Henar. ¿Sufres por aquellos que han olvidado...?- Le dijo mirándola fijamente.

La niña volvió a sorprender a Irene. Apartó su cara de las manos que la sujetaban, y caminó hacia el río. Metió sus pies, y mirando cómo el agua fluía entre sus tobillos y sus dedos dijo:

-Hay vidas que carecen de sentido. Que fluyen como el agua que se va de entre mis pies y que no volverá a pasar por el mismo lugar. Igual que las horas, los días, los meses, los años... Los que han pasado quedan en el recuerdo- Henar salió del río -Sólo me entristece saber lo poco conscientes que son algunos del mundo que les rodea.-

Irene se quedó sentada en el suelo, mirando a su alrededor y sin hacer ningún comentario. El frío se le había olvidado mientras escuchaba a la chica que estaba ya a su lado, sentada y mirando también lo que les rodeaba.

Henar continuó describiendo a las criaturas del bosque; algunas tenían aspecto elegante, otras tiernas, otras eran muy semejantes a los humanos pero tenían curiosas marcas en el cuello, brazos y piernas. Curiosamente, estas señales no afeaban sus cuerpos, sino que les hacían interesantes y adornaban su cuerpo de forma extraña. Irene, perpleja por lo que oía, apenas podía parpadear y sus ojos brillaban de ilusión.

-Me alegra que te interese nuestro mundo. Tú mundo.- Comentó Henar.

- ¿Mi mundo...? No nací aquí y me crié en la ciudad.- Dijo entristecida, y con señales de desolación en la cara -Y lo más cerca que he estado del bosque hasta esta noche han sido mis noches en el puente.- Dijo en tono más bajo.  

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...(06 nov)
Barreras (Brooke)
...(31 oct)
Irene en el mundo de Elena(4) (luciaubeda)
sea novela relatada como propia como no la he leido es una manera de acercar  ese mundo a mas ......(18 oct)
Barreras (luciaubeda)
una hermosa reflexion con realidad  esta entre narrativa y prosa  y si debemos seguir dando sueños ......(18 oct)
Festival de la tierra (zalitho)
falicidades pronto sera tu cumpleaños igual que el mio nomas que el mio hasta el 20...(09 oct)

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