Octubre(Parte 8)
-No quiero mentiras, Eric. Parece mentira que sepas quien soy... Es más, parece mentira que me conozcas.- Entonces me acerqué a él. Muy cerca. Alcé la mirada y mi cara, y continué.
-¿A qué as venido?
-Astuta- Sonrío- Está bien, sin rodeos. ¿Quieres eso, verdad?
Se le notaba irritado. ¿Por qué? No lo sé.
Eso me entristecía. No podía soportar que se molestaran sin razón. Sólo fui directa, y por eso empezó un duelo entre nosotros. Nos mirábamos desafiantes y yo no terminaba de entender por qué. Estaba algo confundida, y aún lo estuve más cuando me cogió la mano y me dijo:
-No quiero más problemas con nadie. No sirve de nada que estemos desafiantes todo el tiempo. Así que...- Se echó hacia atrás su pelo semilargo y negro como el carbón - He venido por una razón. ¿Recuerdas tu sueño?
-No.-Mentí. Sabía a que sueño se refería exactamente pero yo quería que hablara él. Sólo él.
Él hizo como si se creyera que yo no sabía a qué sueño se refería.
-Sígueme.- Me dijo.
Nos dirigíamos al río. Al poco rato se sentó en un banco.
-El sueño al que me refiero -comenzó- lo tuviste hace un par de años, justo después de ver por primera vez a Harry. En ese sueño viste lo que pasaría si no interferías en él. ¿Recuerdas ya?
-Sí.
-¿Recuerdas lo que pasaría si no interfieres en su vida?
-Sí... -De repente me invadió el desánimo, la tristeza- Se mataría.
-Exacto. Pues bien... Ya he dicho todo lo que tenía que decir.
Le miré confusa. ¿Nada más? Me decía a mí misma. Y entonces obtuve respuesta:
-Una cosa más...Toma.
Me dio un sobre un tanto arrugado, sin abrir. Él se fue si decir nada más. Sus pasos sonaban por las calles y lo podía ver reflejado en el agua del río mientras se alejaba. Yo miraba el sobre con misterio. Le daba vueltas en mis manos. Finalmente, decidí abrirlo en la Giralda. Ya hacía mucho que no iba allí y me apetecía volver a pasarme por ese alminar que me permitía divisar toda mi ciudad. Yo iba a paso muy tranquilo, mirando al suelo y al sobre. Mis pies se pararon frente a la catedral, la rodeé y llegué a mi objetivo. Escalé y llegué arriba del todo, alumbrada únicamente por las estrellas: Había Luna nueva.
Comencé a abrir el sobre. En él había una carta escrita a mano, con letra especial y, aunque no la había visto nunca, me era conocida. Entonces, leí:
Querido Eric:
Esta es la última vez que sabrás de mí, así que empezaré por el principio:
Susam pequeña y fuerte, y aún no sabe demasiadas cosas. Es el momento de que las sepa, y empezará por Harry. Él ha pasado una vida difícil, por eso es muy importante que Susam entre en ella para que a su vez, vaya aprendiendo la importancia del vivir y pueda irse del mundo, liberarse.
Los seres como ella o yo estamos destinados a observar a alguien para ayudarla en secreto y aprender de ella, además de adquirir unas facultades que se desarrollarán más tarde. Como ella estará sola, no recibirá ayuda de ningún modo y únicamente se guiará por sus instintos, teniendo que ocultarse, esconderse y mentir, incluso esconder sus propios sentimientos a la gente especial para ella por su seguridad. No puede fiarse de esta sociedad xenófoba que nos rodea.
Sin embargo, yo, que quién me correspondía eras tú, lo tuve más fácil, ya que tu estabas enterado de esas "facultades" que yo poseo, por tu madre.
Sin más reparo, te pido que cuando le entregues esta carta, quiera decir que su papel ha terminado, y que podrá elegir entre quedarse o desaparecer.
Atentamente:
Marea.

