Octubre(Parte 3)
Nadie sabía quién era yo en realidad. Nadie sabía que yo...no era exactamente humana. Que poseía una serie de facultades y una finalidad. Y éstas anteriores no me venían de nacimiento...Ya me explicaré mejor.
Sus palabras daban vueltas por mi cabeza, estaba bloqueada. ¡Debía reaccionar!¡Tenía que decir algo!
-V..vale. Quédate si quieres-dije extremadamente dudosa.-Pero...¿ tu casa?¿tu familia?-dije ya más convencida. Debía fingir no saber nada de él.
-No tengo familia. Mi madre murió y mi padre desapareció para siempre. Creí que ya lo sabías- Anunció astutamente.
Yo sabía que se traía algo entre manos, pero no alcanzaba a ver que sabía qué era yo.
No dije nada. Los continuos silencios nos perseguían en nuestras conversaciones.¿Qué sabía de mí?¿por qué lo sabría? No descarté que creyera en seres como yo, pero me costaba mucho no descartarlo. La gente no tenía magia en la que creer por modas, por querer crecer. Me incorporé algo mareada, y en pocos segundos, volví a la normalidad. Mi momento de suspensión en mis pensamientos finalizó, y con ello una respuesta salió a la luz:
-¿Qué pretendes Harry?-dije cortante- Entras en mi casa, me pides quedarte... Y ni tan siquiera me conoces.
Sin dejarme terminar de hablar, y sin levantar la mirada del suelo, dijo aún más cortante que yo:
-¿Seguro? No estés segura ni de dónde pisas. No me quedaré contigo. Pero me gustaría verte y que hablemos. Y esta vez será más provechosa nuestra charla, créeme-Se levantó y se dirigió a la puerta. Y antes de cerrarla del todo-Mañana, a las 12 de la noche en la plaza donde fue nuestro último encuentro-y cerró.
Subí al tejado de mi casa por la ventana y me senté sobre las tejas. Lo ví alejarse a paso tranquilo con las manos en los bolsillos. Quería seguirlo, pero pensé que mejor sería esperar a mañana. Y así fue. Pasó la noche y con ella el día siguiente como la rutina mandaba.
Las diez pm. Lista. Volví a salir como la noche anterior, pero no llovía. Fui andando muy tranquila hacia la plaza que él me había dicho. Tal era mi paso que llegue a las once. Sí, una hora antes. Quería observar lo que me rodeaba. Otra vez mis recuerdos volvían a merodear por mi cabeza. Me tumbé en el banco y a soñar con un pasado en el que no debía pensar. Un pasado doloroso...
-Hola Susam.- dijo una voz.
Alcé mi mirada a sus ojos. Ya había llegado.
-Creí que no solía gustarle a seres como tú la Luna llena.-Terminó de decir.
En ese momento yo ya no sabía ni cómo me sentía. ¡Me había descubierto! ¿cómo? Estaba paralizada, más que nunca. ¿Qué hacer? ¿qué decir? Mi silencio gobernó hasta que nuevamente Harry habló:
-Te ví en la Giralda. Observando la Luna. Aunque no te oía podría jurar que le hablabas. Sé que eres un ser bondadoso. Humana, sí. Pero también algo más...¿me equivoco?-.
Aún estaba sin poder decir una palabra cuando volvió a decir algo:
-¿Me equivoco?- dijo muy seguro de sí mismo. Se acercó a mí, y se sentó a mi lado. Ninguno de los dos hablamos. Él esperaba una respuesta, y yo... yo no podía ni levantar la mirada de sus botas.



