Octubre(Parte 2)
martes, 28 de agosto del 2007 a las 00:41
-Es tarde, deberíamos irnos a nuestras casas. Además estoy cansada-.
Y sin más comentarios por parte de nadie cogimos cada uno nuestro camino, y nos alejamos. Yo no me dirigía a casa, me faltaban muchas horas aún para marcharme y tumbarme en las frescas sábanas de mi cama. Caminé hasta llegar a la alta catedral de mi ciudad que estaba totalmente solitaria. Había un borracho cerca de allí, pero como no le creerían, no me importó su asistencia. Entré sigilosa en la catedral trepando por las rejas y entré por un ventanal roto. Salté y busqué la entrada al alminar, la zona más alta de toda la región. Cuando llegué a la cima de éste salí por la ventana y me subí al lugar donde no tenían acceso los visitantes. Ahí no había nada que me impidiera la hermosa vista que me permitía ver cada tejado, cada piso, cada parque...Todo estaba al alcance de mis ojos. Pero no era esto lo que me interesaba realmente, sino algo mucho más lejano. Comencé a pensar:-sospecha de mí...no debería. Es demasiado listo, no he dado pie a nada que pueda descifrar mi identidad. Pero...no sé...- miré hacia el cielo estrellado, buscando eso tan lejano que anteriormente dije que buscaba, la Luna. Estaba llena y muy brillante. Aunque no me gustaba mucho así, indiferentemente yo solía hablarle, ella sin respuesta alguna me tranquilizaba. Entonces, dije:
-¿qué debo hacer? ¿Contarle la verdad..? Muchos creen en religiones, otros no...Pero ¿en seres? ¿En mí..? Soy humana, amiga mía. Sé que lo sabes. Pero hay algo que me difer...-.
Escuché unos pasos, muy lejanos, que quería decir que allí abajo había alguien. Me asomé con cautela, y no vi a nadie.-¡Mi vista me engaña!-Me dije. Sin pensármelo dos veces, bajé con cuidado hasta llegar al suelo de la calle. Decidí correr, por mi seguridad.¡no todo el mundo se subía allí! es más, nadie. Corrí a casa, y me tumbé agotada. Cerré los ojos.
Cuando los volví a abrir ya era de día.-¡Llego tarde!- La facultad me esperaba. Cogí la bicicleta y llegué a tiempo. Al final de las clases hablé con mis amigas sobre el fin de semana:
-¡Catty! Te vi con aquel chico...¡no nos mientas!-dijo Isa
-¿Queeeeé? ¡Ni hablar!-contestó inocentemente sacando la lengua fingiendo ser una niña-
- ... -Yo callaba. Pensaba en anoche y en ese momento. Aún no había visto a Harry.
-Uhmm...Susam. Hoy no estás en ti. Te he estado observando desde hace semanas y no para de mirar a ese-Catty señaló a Harry. Mi corazón dio un vuelco. Al fin había aparecido.
-N..no...Bueno, quiero decir...Que...Que sí, pero que no por nada especial. Simplemente...No sé, jeje-Reí falsamente. Oye, que me tengo que ir, ya halamos.
Me monté en mi bici y a casa. Me eché un rato en mi cama y me quedé dormida. Soñaba que Harry moría. Después de eso desfiló toda su vida delante de mí: "Le maltrataban en casa, cuando su edad era escasa murió su madre de cáncer y su padre...Desapareció. Se marchó dejándolo sólo con 17 años. Aun siendo menor de edad, vivió sólo, y siguió estudiando. El resto de su familia habitaba en Francia. Desde entonces es un chico de pocos amigos, pero éstos le apoyan y le ayudan en sus bajadas de ánimos." Nunca me había pasado esto en un sueño. No sabía a qué obedecía. Cuando ya estaba sólo adormecida, sentí una mano en mi cintura. Me di la vuelta y era Harry.
-¿Qué haces aquí?
-¿Me puedo quedar contigo? Sólo hasta esta noche, si quieres.
-Ehm...sí, claro. ¿te ocurre algo?
-No, no te preocupes. Sólo es para conocerte. Y te seré sincero: has despertado un interés en mí como nunca antes nadie lo había hecho-.
Por las palabras "sólo es para conocerte" debía preocuparme.

