Octubre(Parte 1)
Fue un día de Octubre. Decidí salir un rato y me asomé a la ventana de mi habitación. Hacia frío y llovía.- ¡Genial!-Pensé. Me puse mis vaqueros y una camiseta cualquiera, mí chaqueta y cogí mis llaves. Salí apresuradamente de mi casa, como eufórica, deseando ver las calles otoñales que se abrirían a mi paso nada más salir del portal.
Bajé las escaleras como si mi vida dependiera de ello, abrí la puerta y... ¡al fin! Llovía mucho, y el aire me inspiraba nostalgia, parecía que mis recuerdos se paseaban delante de mí. Me puse a andar...pensaba en mi vida, en lo que había sido de ella. En las novedades de ese nuevo año respecto a ella.
Iba yo por la Plaza de España, bordeándola y viendo como diferentes gatos se refugiaban bajo hojas, bancos, puentes..., cuando vi una figura conocida. Me acerqué lentamente, como desconfiada hasta que estuve segura de que era un gran amigo mío. Pero no era un amigo cualquiera, era uno con el que no había hablado nunca, sólo lo había visto en una ocasión por los jardines de mi casa. Continué aproximándome, hasta que hablé:
-Hola Harry.
-¿Te conozco...?
-Sólo de vista. Me llamo Susam y te vi hace días cerca de mi casa. ¿Paseas sólo con esta lluvia?-Sí...Me invita a pensar-Decía aún algo desconfiado-¿Y tú? No debería ir una muchachita como tú por las calles sola. Podría ser peligroso.
-Ando sola porque me gusta la lluvia y también me invita a pensar. Aunque...me gustaría hacerlo acompañada. Pero no podemos pedir todo, ¿verdad?-Me senté en un banco que estaba al lado nuestro algo mojado-.-Susam, quédate conmigo, si quieres. Sé que no nos conocemos...Pero hay algo que hace como si fueras muy cercana a mí, como si te conociera de toda la vida. Me gustaría conocerte más...-.Asentí. Yo buscaba su compañía desde el principio. Había algo en él que me impulsó a acercarme y hablarle sin conocerlo. Paseamos un tiempo, sin hablar ninguno de los dos. De vez en cuando nos mirábamos a destiempo con timidez. Llegamos al parque de Maria Luisa sin hablar. Llovía mucho, pero menos antes. Las calles estaban solitarias; la gente prefería quedarse en casa al calor de la chimenea sin tener que molestarse luego en ducharse o haber pasado algo de frío allí afuera. Pero para mí no hacia frío. Estaba más concentrada en fijarme en Harry, al que acababa de conocer, a pesar de llevar meses intentando acercarme a su persona. Meses sin éxito hasta este día. Estábamos en lo más profundo del parque cuando una voz algo ronca me habló. Era Harry:-¿Por qué te has acercado a mí?-
-Yo...-No sabía que responder .No podía decirle que llevaba meses observándolo. Sospecharía de mi procedencia. ¿Qué podía decirle?-Simplemente quería hablar con alguien, Harry. Me sentía sola por estas calles a altas horas de la noche y por estos días de Octubre.-
(Continúa)



